Parte 2: Escisión – Sus ruegos fueron escuchados – “Todos son nuestros hijos” – Una visión artística sobre las marchas – Otras actividades educativas y de formación – Las Abuelas de Plaza de Mayo.

Escisión

En 1986 hubo una división en el movimiento a causa de las indemnizaciones que ofreció el gobierno: Un grupo las aceptó y el otro no transigió y prefirió optar por la línea indeclinable de no aceptar la muerte como fin de sus peticiones, porque reclamaban la “aparición con vida” de los desaparecidos, lo que implicaba renunciar a recobrar los cuerpos y darles sepultura. Esta postura se hizo más radical y se extendió a no aceptar monumentos ni homenajes a nombre de sus hijos. Conservaron ambas la denominación de Madres de Plaza de Mayo pero la primera se conformó como “Madres de Plaza de Mayo -Linea fundadora» y la segunda, más amplia y más visible, como «Asociación Madres de Plaza de Mayo». Ambas siguen y realizan algunas actividades juntas.

Las Madres tuvieron una discrepancia sobre las indemnizaciones entregadas por el Estado y se dividieron: una se convirtió en Asociación y la otra se denominó Linea Fundadora.

Sus ruegos fueron escuchados

Fue solo hasta el 2004, bajo la presidencia de Néstor Raúl Kirshner, cuando finalmente sus ruegos fueron escuchados: Kirshner las apoyó decididamente para hacer lo que desde el principio venian solicitando: una revisión histórica de los listados de desaparecidos, así como la anulación de los indultos otorgados por Menem en 1989, lo que permitió iniciar los juicios públicos contra los responsables de asesinatos, genocidios y desapariciones. Las marchas habían logrado su objetivo.

Y así fue. Han logrado encontrar evidencia de la muerte de más de 15.000 desaparecidos, a pesar de que muchos de ellos fueron tirados al mar para no dejar rastros. Sin embargo, se calcula que fueron más de 30.000 los desaparecidos durante los más de 7 años que duró la tenebrosa dictadura cívico-militar. Por eso siguen en pie de lucha.

«Vamos a morir con alegría de haber hecho lo que nos correspondía y haber reivindicado la lucha de nuestros hijos, de reivindicarlos como revolucionarios”. 

Hebe de Bonafini – Presidenta Asociación Madres de Plaza de Mayo

“Todos son nuestros hijos”

En el año 2016, para conmemorar los 40 años del movimiento, realizan el documental “Todos son nuestros hijos” que narra su historia, que es finalmente, la historia de Argentina de los últimos 40 años. Es un recorrido cronológico por episodios dolorosos y de reconciliación, en los que ellas fueron protagonistas de primer orden, tanto en la vida política como en los movimientos de reivindicación de derechos, convirtiéndose en referentes éticos y políticos para toda la sociedad argentina. 

Son testimonios de las propias madres expresando sus angustias, su dolor y la justicia de sus luchas, y también su expiación, luego de tener la posibilidad de cumplir uno de sus propósitos de justicia, que era el reconocimiento de la culpabilidad de los responsables militares y civiles, por la desaparición y muerte de sus hijos durante la dictadura militar y el castigo correspondiente.

«Nuestro hijos nos enseñaron que el amor y la lucha van juntos; que el amor y la solidaridad no deben faltar nunca. Por eso las madres nos sentimos más orgullosas de los hijos que parimos». 

Evel de Petrini. Asociación Madres de Plaza de Mayo.

Una visión artística sobre las marchas

De las madres se han hecho innumerables representaciones teatrales, pictoricas, cinematográficas y hasta cómics, y su ícono, el pañuelo blanco, ha sido parte de su identidad y es utilizado para representarlas. Pero Diana Taylor, teórica de arte estadounidense y estudiosa de la perfomance, tiene una singular visión de sus acciones. Ella relaciona las marchas de las madres y las abuelas alrededor de la plaza, al igual que los ‘escraches’, como actos performáticos con una utilidad palpable. Un acto colectivo representado en una plaza.

«El espectáculo de las Madres da la apariencia de ser relativamente algo simple: un grupo de madres de edad madura usando pañuelos blancos y sosteniendo o vistiendo fotografías de sus hijos desaparecidos, caminando lentamente. La simplicidad de la representación, sin embargo, resalta los elementos rituales de esta reiterativa manifestación en dos tipos de performance: el luto (lamento, duelo) y la protesta (resistencia, denuncia).«

La investigadora norteamerican Diana Taylor, considera las marchas de las madres de plaza de mayo como una performance, un gran acto colectivo representado en una plaza emblemática.

Otras actividades educativas y de formación

Las madres no tenían formación política y tuvieron que aprender por el camino de la dolorosa experiencia. Sus dirigentes, en particular Hebe de Bonafini, han tenido inquietudes de formación de jóvenes y divulgación de sus ideas. Cuando recién se asociaron, crearon su propio periódico como apoyo a su lucha, y poco después, la emisora. Pero con el resurgimiento de la democracia y con sede propia, decidieron abrir inicialmente, una librería, en donde se realizaban encuentros, seminarios y discusiones. Teniendo esta experiencia, en el año 2000, fundaron por su cuenta y sin autorización del Estado, la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, para que los jóvenes tuvieran una formación política independiente, ética y alejada de los partidos tradicionales. Hoy cuenta con más de 2.000 alumnos y licencia vigente. En 2015 abrieron el Instituto Nacional para el Estudio de Derechos Humanos, para continuar con su ideario de defensa de los derechos esenciales de las personas, a través de cátedras libres dictadas por profesores de todas las tendencias y nacionalidades que apoyan este enorme esfuerzo.

 

Abuelas de Plaza de Mayo celebran la aparición del nieto 130. De acuerdo a las datos que manejan, son cerca de 400 los niños nacidos en cautiverio, durante la dictadura argentina.

Las Abuelas de Plaza de Mayo

Casi enseguida del levantamiento de las Madres de Plaza de Mayo, surge como consecuencia inmediata de las desapariciones de jóvenes, la incógnita sobre la suerte de  los hijos pequeños llevados con sus padres, y los no nacidos de las las mujeres embarazadas arrestadas y/o desaparecidas. De ese interrogante surge otro movimiento paralelo que se denominará “Abuelas de Plaza de Mayo”. 

Esta increíble y triste historia de los nietos de las Abuelas de Plaza de Mayo, es un capítulo oscuro de la historia reciente de Argentina que todavía no ha llegado a su fin. Pero gracias a estas valientes mujeres, abuelas persistentes, que desde 1977 no han cejado en la búsqueda de los hijos de sus hijos e incluso de los que serían ahora sus bisnietos.

La terrible historia dice que los altos mandos militares y los familiares de éstos, fueron «favorecidos» con la entrega de niños que nacían en las prisiones y resguardos militares a donde eran llevadas las mujeres arrestadas dentro de los operativos contra los opositores al régimen militar. Se dice que había listas de espera para la ‘adjudicación’ de niños.

El procedimiento que utilizaron era el siguiente: una vez se producía el parto, la madre era asesinada (se conocen pocos casos de madres sobrevivientes que han logrado dar su testimonio). A continuación se elaboraban los nuevos documentos para el bebé, cambiando su identidad. Luego eran entregados a parejas que conocían de su origen y por tanto, eran cómplices o encubridoras del asesinato de los padres biológicos y del consiguiente cambio de identidad de los recién nacidos. En muchos casos, los niños fueron registrados como propios por los ‘nuevos padres’, y en otros, ‘legalizados’ como niños huérfanos dados en adopción.

El estado argentino creó, a través de la Ley Nacional 23.511, el Banco Nacional de Datos Genéticos, donde se guardan los muestras de todas las familias con niños desaparecidos, a donde se recurre cada vez que hay dudas sobre el origen de algún jóven nacido entre 1975 y 1983.

De los 30.000 desaparecidos entre 1976 y 1983 (tiempo que duró la dictadura), el 81,4% tenían entre 16 y 35 años. De acuerdo a las cifras que manejan las abuelas -que están en manos de las autoridades-, más de 400 niños nacieron en cautiverio. Hasta la fecha (2019) se han podido encontrar 130 nietos! Y siguen buscando. Hoy algunas con más de 90 años, continún batallando por encontrar a sus seres queridos. 

Las Abuelas de Plaza de Mayo continúan en la búsqueda de casi 400 niños nacidos en cautiverio durante el régimen militar.

«Nuestros hijos están a nuestro lado y son ellos los que nos han guiado en el largo camino que hemos recorrido y van a seguir guiando al país cuando las madres ya no estemos».

Martha Ocampo de Vásquez – Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadoras

 

Referencias

https://www.youtube.com/watch?v=NDJP9vRUX2o / Documental completo “Todos son mis hijos” Historia de Madres de Plaza de Mayo.
https://www.abuelas.org.ar/abuelas/historia-9 / Sitio oficial Abuelas.
http://madres.org/ Sitio oficial Asociación de Madres de Plaza de Mayo.
https://feminicidio.net/articulo/el-espect%C3%A1culo-de-la-memoria-trauma-performance-y-pol%C3%ADtica / análisis desde el punto de vista artístico del desafío de las madres de plaza de mayo.
https://www.lacapital.com.ar/informacion-gral/las-abuelas-plaza-mayo-hallaron-al-nieto-numero-130-n2504802.html/ Abuelas hallan nieto 130.
https://es.wikipedia.org/ Apropiación de menores durante la dictadura militar argentina.