Indígenas de la Amazonia, fotografía que hace parte del libro «Amazonia», que muestra la vida cotidiana de las tribus que viven en esta vasta zona selvática, los llamados «cuidadores» del más grande «pulmón de la tierra» , trabajo que le tomó más de cuatro años.

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a personas mayores de 50 años que se han destacado en cualquier actividad.

Sebastião Salgado, fotógrafo y documentalista brasileño de 74 años, logra plasmar la belleza de las miserias humanas, en impactantes y cuidadas fotografías que logran tocar la sensibilidad del espectador. La nueva esclavitud, las guerras, las hambrunas y la migraciones son algunos de sus temas. Sus más recientes trabajos Génesis y Amazonas, realizados en los últimos ocho años, reflejan su vitalidad y el compromiso con el planeta.

 

Sebastião Salgado (Aimorés, Minas Gerais, Brasil, 1944), pertenece a la generación que le dió a la fotografía socio-documental su mejor expresión. Salgado logra plasmar el sentido real de la pobreza y su penar, con una estética sublime que nos hace partícipes y nos acerca a su dolor. Sus personajes son muy humanos, frágiles, vulnerables y vulnerados pero dignos. Los ensayos fotográficos de las hambrunas africanas o la dolorosa tragedia de los éxodos obligados, así como el de las minas de oro de Sierra Pelada, en Brasil, en el que muestra las condiciones de esclavitud y hacinamiento en las que laboran y viven los mineros, son antológicos.

Su trabajo más representativo es realizado en blanco y negro, por decisión propia. Esta opción técnica le imprime una gran fuerza dramática a sus impactantes fotografías, que son como lienzos, por la belleza de las composiciones, pero que contienen lo más terrible de la miseria humana, causada por la explotación del mismo hombre y las difíciles condiciones de los territorios en los que sobreviven sus protagonistas.

Fotografías del libro Children, de Sebastiao Salgado

El genocidio de Ruanda, las hambrunas en África, la guerra de los Balcanes, los incendios de los pozos petroleros de Kuwait en plena Guerra del Golfo, las minas de oro en las que se hacinan los nuevos esclavos, los campos de refugiados, pero también la naturaleza virgen (Génesis) y las tribus perdidas del Amazonas (Amazonia), son algunas de las temáticas que ha abordado Sebastião Salgado en su largo peregrinar por el mundo.

Vocación y trabajo

Siendo un reconocido economista, y después de combinar sus viajes de trabajo con el placer de fotografiar, y habiendo realizado ya algunos trabajos por encargo, decidió abandonar su prometedora carrera en la Organización Internacional del Café en Londres y dar un salto vocacional, a la edad de 40 años, cuando de común acuerdo con su esposa, la arquitecta Lélia Deluiz Wanick, toma la decisión de dedicarse exclusivamente a la fotografía.

Comienza como fotógrafo de la agencia Gamma en París y desde 1979 hace parte de famosa agencia Magnum, la misma que fundara el gran reportero de guerra Robert Capa. Crea posteriormente, junto a su esposa, Lelia Wanick, Amazonas Images, en 1994, agencia dedicada exclusivamente a mostrar su trabajo. En ella realiza sus más importantes proyectos, plasmados en numerosas exposiciones y libros que permiten ver la magnificencia de su labor como artista fotógrafo y como documentalista, que retrata la realidad territorial y humana de los más diversos lugares del planeta.

Su primer libro, “Otras Américas”, dedicado a los pobres de América Latina, es un recorrido de siete años (1977-1984) a través de la diversidad paisajística y cultural, confrontando la triste realidad de nuestros explotados y expoliados pueblos de latinoamérica, y fue publicado en 1986. Dos años después publica “Sahel: el fin del camino”(1988), que fue el fruto de 15 meses de colaboración con la organización Médicos sin fronteras, durante la larga sequía que castigó a la región septentrional de África.

Foto del libro «Sahel: el fin del camino«(1988) que retrata el drama de la larga sequía que trajo consigo una de las más terribles hambrunas en Africa, particularmente en Etiopía. «La piel de la gente era como la corteza de los árboles», dice Salgado.

Las actividades y difíciles condiciones laborales de los trabajadores manuales de todo el mundo como las que realizan los mineros del azufre en Indonesia o los obreros del sur de Kazajistán, y que reflejan el desarrollo de la llamada «revolución industrial», aparecen plasmadas en el libro “Trabajadores”(1996). Las sucesivas series sobre los Tuareg en el Sahara, refugiados en Chad y Sudán, entre muchos otros, están documentados en su libro “Migraciones”(1999)

«Trabajadores» Libro en el que muestra las difíciles condiciones de muchos trabajadores en todo el mundo

Su portentoso trabajo realizado durante casi cuatro décadas, ha convertido a Sebastião Salgado en uno de los referentes más importantes del documentalismo y la reportería gráfica en el mundo. Sus fotografías han sido publicadas en las más importantes revistas y periódicos del mundo.

Hacer las cosas con pasión y la realización de sueños

En el 2014, Salgado finalizó un trabajo monumental de más de ocho años que tituló Génesis, en el que recorrió los lugares más recónditos del planeta, en una expedición a lo más íntimo de la naturaleza de todo el mundo, y que según sus palabras es una «oda visual a la majestuosidad y fragilidad de la Tierra y una advertencia sobre todo lo que corremos el riesgo de perder». Algunas de las fotografías de este espectacular trabajo nos recuerdan la majestuosidad del legado de Ansel Adams. En una entrevista al periódico El País de España en 2014, menciona las difíciles condiciones que tuvo que afrontar para lograr su objetivo, recuerda:

«No sospechaba que a mi edad iba a encontrarme en tan buena forma. También es una vuelta a mis orígenes, a mi infancia en Brasil, cuando realizaba largos trayectos a pie, junto a mi padre, transportando ganado, y las distancias eran relativas»

Pingüinos. Del libro Génesis. 2014

Sin embargo, recien finalizado Génesis, y a la edad de 70 años, su obsesión por fotografíar esa «majesturosidad y fragilidad» lo lleva a  emprender un proyecto que dice ser su mayor sueño: las comunidades indígenas del Amazonas. En el 2018 y después de más de cuatro años de arduo esfuerzo, logra finalizar Amazonia, probablemente el último gran trabajo del fotógrafo brasileño.

Esta serie compone un retrato múltiple de los más representativos grupos de habitantes de la mayor selva del mundo, amenazados por el avance de la deforestación y la desmedida explotación de los recursos naturales. Entre los pueblos indígenas retratados por Salgado se encuentran los korubos, una de las tribus de la Amazonia brasileña que ha tenido menos contacto con el hombre civilizado (?), con la cual convivió durante más de 20 días, en el 2017.

Las fotografías de Salgado son producto de la paciencia. Dice Oscar Colorado Nates en su interesante y extenso ensayo “Sebastião Salgado: entre la fama y la sospecha” publicado en el blog Oscarenfotos.com: “Salgado trabaja sus imágenes con mucha parsimonia, no es un fotógrafo de “pisa y corre” que hace imágenes desde un helicóptero y pasa a la próxima locación. Labora con sosiego. Sus series suelen tomarle unos siete años de producción en decenas de países. Él mismo refiere sobre su ritmo de trabajo:

“Recuerdo que cuando hice las fotos del túnel para Workers, me acompañaba alguien de la empresa de construcción británica. Tras pasar dos días conmigo me dijo: «Sebastião, verte trabajar es como contemplar cómo crece la hierba.»”.

Parte de las razones para esta parsimonia está en la búsqueda del momento preciso y la forma como se involucra con las comunidades que muestra.

“Nuestra historia es la historia de la comunidad, no de la individualidad. Ése es el punto de vista de mi fotografía y el punto de partida de todo mi trabajo.”  

Fotografía del libro Amazonas. 2018

Fotos del libro Éxodos, que retrata la emigración, principalmente debido a las guerras.

Y agrega:

“…respeto y tengo cierto sentido de la comunidad y del ser humano. La fotografía está llena de simbolismo, es un lenguaje simbólico. Tienes que ser capaz de materializar todas tus ideas en una sola imagen. De alguna manera mi punto de vista –muy centrado en la social y en la comunidad- no es muy diferente de los conceptos básicos de la mayoría de las religiones.”

Su portentoso trabajo realizado durante casi cuatro décadas, ha convertido a Sebastião Salgado en uno de los referentes más importantes del documentalismo
y la reportería gráfica.

Y a propósito de sus motivaciones para fotografiar y la especialidad documental que escogió, la resume así:

“En Brasil, había estado muy metido en temas sociales y estábamos en una época de militancia política. Además llegamos a estudiar a Francia después de (mayo del) 1968. Todo era activismo, política, militancia y temas sociales. Convertirme en fotógrafo social y documental fue una evolución natural para mí.” Anne-Celine Jaeger. Creadores de imágenes. Fotógrafos contemporáneos. Edit. Océano, Barcelona, 2007, p. 80)

Distinciones y críticas

En 2007, Salgado fue distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes como reconocimiento a su vocación de visibilización de las injusticias sociales y pobreza en todo el mundo, matizada con una mirada estética y respetuosa. Como parte de esa celebración, realizó en Madrid una exposición antológica sobre su trabajo en el festival internacional PHotoEspaña, donde ganó el Premio del Público.

Estas son algunas distinciones otorgadas a Salgado: Premio Eugene Smith de Fotografía Humanitaria, Premio World Press Photo, Premio internacional de la Fundación Hasselblad (1989), ”The Maine Photographic Workshop” al mejor libro foto-documental, Alfred Eisenstaedt Award of Magazine Photography, Premio UNESCO categoría cultural en Brasil, entre muchos otros.

Fue elegido miembro honorario de la Academia Americana de Artes y Ciencias de Estados Unidos y nombrado Representante Especial de UNICEF en 2001.

«La sal de la Tierra»

Su hijo Juliano Ribeiro Salgado junto al cineasta Win Wenders, realizan en 2014 el documental “La sal de la Tierra”, en el que muestran un muy personal retrato de Salgado. En su propia voz, relata los sentimientos profundos, sus experiencias y las contradicciones que ha sentido al realizar sus fotografías, ambientados en algunos de los escenarios en los que los vivió. Es una bella pieza documental que ha recibido algunos premios y que refleja su espíritu y sus motivaciones. Vale la pena verlo. Para los que quieran ver el documental completo pueden seguir el siguiente link:
https://www.youtube.com/watch?v=8wz8f7fPIyU

Con su hijo Juliano y Win Wenders, realizadores de «La Sal de la tierra»

Crítica y sensibilidad

Las críticas que ha recibido Sebastião Salgado tienen que ver con la “explotación de la miseria”  a propósito de las temáticas sociales crudas que ha retratado. Sin embargo, dicen a su favor, el conocimiento profundo de cada uno de sus temas, su sentido crítico, su sensibilidad ante el dolor, cualquiera que sea el que lo infrinja y el que lo recibe y la estética renacentista (luces fuertes, sombras contrastantes, escenarios escuetos) que le imprimen intensidad y dramatismo a todas sus fotos. Sus imágenes no son complacientes: invitan a la reflexión, pero a la vez nos ponen ante la contemplación de verdaderas obras de arte.

Colorado Nates trae esta frase lapidaria que resume la obra de Salgado:

“Alabado o criticado, algo es claro en la fotografía de Sebastião: el ser humano es el corazón de sus fotografías, incluso si se trata de la garra de un reptil, un iceberg o un león marino. El brasileño lleva a la humanidad a cuestas que se cuela, irremisiblemente, en el visor de su cámara.»

Referencias