Esta es una pregunta que quizás se ha hecho usted, en algún momento, en los últimos tres meses: ¿de dónde salió ese “monstruo” en forma de bola gris con puntas rojas, que se quiere meter a nuestras casas y a nuestros cuerpos?. Y para asustarnos aún más: están circulando algunas imágenes catastróficas en redes sociales, que nos muestran una calle llena de esas amenazantes bolitas. ¡Como para no salir!. Pues si querían asustarnos, han logrado su objetivo. En quintopiso.net nos pusimos a la tarea de averiguar quién o quiénes lo crearon. 

Reivindicación de la ilustración científica

El trabajo científico es poco entendido por la gente, y quienes lo hacen casi siempre permanecen a la sombra. Solo se habla de artefactos, objetos o resultados, sin embargo, gran parte de esos resultados tienen como precedente esencial, la manera en que se logran mostrar o visualizar esas pequeñas partículas, difícilmente visibles a simple vista, con las que tienen que lidiar los científicos para desarrollar medicamentos, vacunas o soluciones a problemas biológicos específicos. Incluso hoy, con los microscopios avanzados y las tecnologías de imágenes al alcance de los investigadores, sigue siendo casi imposible «ver» los virus en el laboratorio.

Los coronavirus derivan su nombre del hecho de que bajo un examen microscópico electrónico, cada virión está rodeado por una «corona» o halo. Partículas de MERS-CoV como se ve por microscopía electrónica de tinción negativa. Fuente: Cynthia Goldsmith / Maureen Metcalfe / Azaibi Tamin

La ilustración científica ha sido fundamental tanto para el trabajo científico en sí, como para los procesos educativos en ciencia: qué mejor manera para explicar conceptos complejos o procesos que suceden en sitios inaccesibles para el ojo humano que una colorida ilustración acompañada de textos aclaratorios (infografía). Conocer en detalle la estructura de una partícula o molécula de algún material específico y a partir de allí entender su comportamiento y poder intervenirla o manipularla, hace parte de la cotidianidad de cualquier investigador, biólogo, químico o científico en general.

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Razón tuvieron Mutis, Codazzi o Humbolt (en este caso, él personalmente tomaba los apuntes gráficos) al incluir dentro de su equipo acompañante de exploración, a los artistas ilustradores que tomaban notas gráficas de la morfología de plantas (raíz, hojas, flores y frutos), animales -insectos incluidos- o estructuras geológicas, al ser imposible tener muestras de todo el material biológico que iban encontrando en su travesía científica. Las ilustraciones son los resultados “visibles” de su esfuerzo investigativo.

CDC y Coronavirus

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en Estados Unidos, entidad adscrita al HHS (el Ministerio de salud gringo) es la primera agencia de promoción de la salud y prevención de enfermedades. Los CDC son reconocidos en todo el mundo por sus estudios y trabajos de investigación y aplicación de los resultados de esos estudios para mejorar la vida diaria de las personas y responder a las emergencias de salud. En enero de este año, cuando se creó el grupo de emergencia por el nuevo coronavirus, le solicitaron a Alissa Eckert, ilustradora y Dan Higgins, experto en software 3D, que crearan una imagen para mostrar el virus, pero que a su vez, llamara la atención sobre su peligro.

Eckert ha realizado muchas ilustraciones científicas y médicas que han facilitado la comprensión de muchas actividades biológicas mejor que las fotografías. Esto significa poner a la vista lo invisible. Una de sus ilustraciones recientes y que considera entre sus favoritas, es la de un grupo de Neisseria gonorrhoeae, bacteria que causa la gonorrea, que diseñó para un informe de 2019 sobre la resistencia a los antibióticos. En su representación, las bacterias flotan como medusas y sus “pelos” en forma de tentáculos, se entrelazan. El objetivo era «hacer que se vieran como si estuvieran realmente vivos, para que la gente entienda qué sucede en su cuerpo y sean conscientes de ellos», declaró la ilustradora en una entrevista con el New York Times.

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Bacteria Neisseria gonorrhoeae, causante de la gonorrea. Fuente: Alissa Eckert CDC

“Este tipo de ilustración ayuda a los investigadores a diferenciar y visualizar su información. Crear representaciones visuales de enfermedades proporciona una forma de tomar algo complejo y abstracto y hacerlo tangible a través de la visualización”, afirma Ecker. Para la ilustración del coronavirus, optaron por lo que los ilustradores médicos llaman una «foto de belleza»: diseñaron un elemento detallado y en solitario. «Básicamente, queríamos llamar la atención sobre el virus», dijo.

El nuevo coronavirus, al igual que los otros virus, está cubierto de proteínas que le dan su carácter y rasgos. La superficie gris es una envoltura esférica que rodea el núcleo del virus y contiene material genético. Se destacan tres tipos de proteína: La envoltura o proteínas E -representadas por migas amarillas-, ayudan a que ingrese a las células. Las proteínas de membrana, o proteínas M -en naranja-, le dan al virus su forma. Están además, las proteínas espiga, o proteínas S -los grupos rojos en la imagen, como estacas-, que permiten que el virus se adhiera a las células humanas. Los genes del coronavirus pueden entonces ingresar a la célula huésped y ser copiados. Los investigadores han encontrado que los picos rojos del nuevo coronavirus tienen «10 a 20 veces más probabilidades que se unan” a las células humanas que el anterior SARS, lo que hace que su propagación sea más rápida. Éstas proteínas son las que crean el efecto de un halo, o corona, alrededor del virus.

Otros detalles, como el nivel de realismo y la iluminación, que hace que los picos proyecten largas sombras, fueron diseñados para «ayudar a mostrar la gravedad de la situación y llamar la atención».

Lo que no esperaban sus creadores era que esa fuera la identidad de la pandemia, pues estaban acostumbrados a que la difusión de sus obras sólo circulara en medios especializados. “De pronto, comenzó a aparecer en todo el mundo”, señaló sorprendida la ilustradora. Ahora, está replicada en miles de anuncios y recreaciones de otros artistas y aficionados: desde serios videos y afiches educativos hasta memes, caricaturas, galletas, tejidos, y grafitis. «Está ahí afuera haciendo su trabajo», dice orgullosa Ecker.

La lucha del jabón contra el coronavirus. Fuente PDB 101. RCSC-PDB (puede activar subtítulos en español)

La versión “artística” del coronavirus 

David Goodsell, de 59 años, es un biólogo computacional norteamericano que trabaja para el Instituto de Investigación Scripps en La Jolla, California y el Banco de Datos de Proteínas RCSB. Ha investigado sobre las formas de las proteínas y del ADN, así como de las células y virus, los cuales ha venido estudiando desde hace muchos años. En los años 80, cuando los computadores todavía no tenían la capacidad de ayudar a crear imágenes de calidad, se propuso realizar “versiones propias», con la información científica que poseía y cargado de acuarelas, técnica que aprendió con su abuelo. De allí nacieron sus primeros “Paisajes moleculares” (de los que nos ocuparemos en un próximo artículo), que ha seguido realizando hasta hoy. Dentro de estos «paisajes», realizó el del nuevo coronavirus, pero a diferencia de lo realizado por Ecker y Higgins, quienes lo ilustraron en 3D y aislado, Goodsell lo realizó plano (2D) -de hecho es una pintura- y en contexto, es decir, incrustado en el tejido del pulmón, principal objetivo del virus.

Coronavirus SARS-CoV-2 (2019-nCoV) rodeado de tejido pulmonar. Cortesía David Goodsell.

En esta versión de Goodsell, los colores y la forma, asimilándose a una mandala, le dan un carácter artístico a un trabajo minuciosamente científico. El resultado es una obra de arte con un estilo entre pop y naif (ver: Tigre en una tormenta tropical o El Sueño, del «Aduanero Rouseau»), que puede estar exhibida en cualquier galería de arte o museo, por su laboriosidad, calidad, luminosidad y color.

La imagen de Goodsell, al contrario de la de Ecker y Higgins, nos “conecta” con el virus y nos sensibiliza hacia el mismo, pero de una manera más sutil. Eva Amsen, en una nota sobre el trabajo del científico ilustrador publicado en la revista Forbes lo describe así: “Es difícil creer que algo tan destructivo pueda ser tan hermoso”.

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Otras imágenes del Covid 19

Referencias

-RCSC-PDB (Protein Bank Data) Banco de información sobre proteínas: http://www.rcsb.org/
-PDB 101 portal educativo de RCSC-PDB: http://pdb101.rcsb.org/more/about-pdb-101
-Elemental en medium.com: https://elemental.medium.com/what-the-coronavirus-image-youve-seen-a-million-times-really-shows-3d8de7e3eb1f
-New York Times: https://www.nytimes.com/2020/04/01/health/coronavirus-illustration-cdc.html?auth=login-email&login=email
-Revista Forbes: https://www.forbes.com/sites/evaamsen/2020/02/10/what-does-a-coronavirus-look-like/#77403fa03c7f
-Qué son los CDC: https://www.cdc.gov/Spanish/acercaCDC/mision.html
-CDC. Fotos de microscopio de coronavirus: https://www.cdc.gov/coronavirus/mers/photos.html