Karen Uhlenbeck (Cleveland, 1943), ha sido galardonada este año con el premio Abel, el más prestigioso premio que se otorga a un matemático. Es la primera mujer a quien se le concede, y con gran mérito. Sus numerosas investigaciones relacionadas con diferentes campos de la física y las matemáticas, han sido de gran importancia por los desarrollos prácticos que han surgido de ellas.

Una de las investigaciones que más ha trascendido y por la que es reconocida, es su trabajo sobre “superficies mínimas” (como la de las pompas de jabón), cuando se consideran muchas dimensiones del espacio, y es que desde las matemáticas tiene un especial interés, puesto que es capaz de transformar la capa más exterior del jabón en una forma de menor superficie: una esfera perfecta. La manipulación matemática de dichas formas permite establecer el comportamiento de fenómenos físicos, como los campos de electricidad.

La investigación sobre las superficies mínimas, como la de las pompas de jabón, es una de las más reconocidas de la matemática Karen Uhlenbeck, ganadora del premio Abel. Foto Anaisindia.com

El físico Paul Goldbart, su compañero en la Universidad de Texas dice de ella: “Sus ideas pioneras tienen aplicaciones en una gran variedad de temas fascinantes, desde la teoría de cuerdas, que puede ayudar a explicar la naturaleza de la realidad, a la geometría del espacio-tiempo”.

Las mujeres en la ciencia

«Pertenezco a la primera generación de mujeres que podían esperar una progresión profesional. Quizá no igual que los hombres, pero las puertas ya no estaban cerradas. En las décadas de 1960 y 1970, cuando se eliminaron las barreras legales para avanzar, esperábamos que las mujeres y las minorías entrarían y ocuparían el lugar que les corresponde en el mundo académico. Quedó demostrado que no era tan fácil, pero se ha conseguido un progreso tremendo, al menos para las mujeres. Las jóvenes matemáticas de hoy son un grupo de talento impresionante y diverso. Espero haber contribuido, a mi manera, junto a otras personas, a abrir estas puertas cerradas y a mantenerlas abiertas de par en par» dijo la galardonada en una entrevista para el diario español El País.

La «mujer imperfecta» que ganó el Premio Abel, es la reconocida matemática Karen Uhlenbeck.

Karen Keskulla es profesora emérita en La Universidad de Texas. Tiene 77 años y nació en Cleveland. Estuvo casada con el bioquímico Olke Uhlenbeck, de quien siguió conservando el apellido por el cariño y el respeto que le profesaba a sus suegros, intelectuales europeos, de quienes tuvo una gran influencia en su desarrollo profesional y personal.

Ella reconoce la dificultad que ha significado ser mujer en el campo de la ciencia, «Todo el mundo sabe que si una persona es inteligente, divertida, guapa o bien vestida tendrá éxito. Pero también es posible triunfar con todas tus imperfecciones. Yo necesité mucho tiempo para darme cuenta de esto”. Dice con resignación Uhlenbeck.

Pionera y ejemplo a seguir

“Soy consciente de que soy un modelo para las mujeres jóvenes en el campo de las matemáticas. Y, en parte, por eso estoy aquí. Sin embargo, es difícil ser un modelo, porque lo que realmente tienes que hacer es mostrar a los estudiantes que una persona imperfecta puede triunfar», (de su libro Viajes de mujeres en ciencia e ingeniería: no hay constantes universales(1997).

La científica estadounidense de origen chino Chien-Shiung Wu, participó en el proyecto de la bomba atómica pero no tuvo reconocimiento, por ser mujer.

Ha sido una defensora del trabajo arduo y serio de las mujeres en las ciencias y ha escrito y hablado en foros sobre esta situación. En 1988, denunció que la discriminación y la falta de aceptación (credibilidad) eran los mayores inconvenientes que afrontaban las mujeres para sobresalir en el mundo de las ciencias. 

“Uno de los problemas más serios que tienen las mujeres es hacerse a la idea de que existe una sutil falta de aceptación hacia ellas y que tienen que actuar en consecuencia. No puedo pensar en una mujer matemática para quien la vida haya sido fácil. Los esfuerzos heroicos tienden a ser la norma», dijo en otra ocasión.

Adriana Ocampo Urías, científica colombiana, monitoreando la sonda Juno, que explora el planeta Venus. Foto NASA

Mayor reconocimiento

“El reconocimiento de los logros de Uhlenbeck debería haber sido infinitamente mayor, ya que su trabajo ha conducido a algunos de los avances en matemáticas más espectaculares de los últimos 40 años”, ha declarado en un comunicado el físico Jim Al-Khalili, miembro de la Royal Society de Londres, al enterarse del otorgamiento del más alto galardón recibido por su colega.

El Premio Abel se institucionalizó desde el año 2002 en honor al físico noruego Niels Henrik Abel y es otorgado por el rey de Noruega a los matemáticos más destacados en el mundo. Es considerado el nobel de las matemáticas. Esta es la primera vez que se le otorga a una mujer.

 

Referencias

https://www.bbc.com/mundo/noticias-47630429

https://elpais.com/elpais/2019/03/19/ciencia/1552992900_461327.html

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